Los siete tipos de patrón primario de la delincuencia

delincuencia

 

Desafortunadamente, se carece de un lenguaje común y los términos “patrón delictual”, “serie delictual”, “zona caliente o de alto riesgo”, “tendencia del delito” y “problema de la delincuencia” a menudo se usan indistintamente. Por lo tanto, la estandarización de definiciones permitirá uniformidad en la recopilación de datos y análisis, lo que a su vez permitirá optimizar la manera en que el contenido se transmite a través de boletines y otros productos analíticos. Definiciones consensuadas contribuyen a dar consistencia a los análisis, lo que permite, a su vez, resultados válidos y confiables. Además mejoran la comunicación entre los analistas, con los demás miembros de la policía y con la comunidad.  

¿Qué es un patrón delictual? 

Un patrón delictual es un grupo de dos o más delitos reportados o descubierto por la policía que es único, porque cumple cada una de las siguientes condiciones: 

  1. Comparten al menos una coincidencia en el tipo de delito; comportamiento de los delincuentes o las víctimas; características del agresor, víctimas o blancos; bienes o especies afectadas (propiedad) o el lugar de ocurrencia;
  2. No existe relación conocida entre víctimas e infractores (es decir, desconocido sobre delito desconocido);
  3. Los elementos comunes hacen del conjunto de delitos una configuración identificable y distinta de otras actividades delictuales que se producen en el mismo período;
  4. La actividad delictiva es generalmente de duración limitada, que puede ir desde semanas a meses; y
  5. El conjunto de delitos relacionados es tratado como una unidad de análisis y abordado a través de tácticas y de la acción policial focalizada. 

Las siguientes no son un patrón delictual 

No es una tendencia. Una tendencia es la persistencia, aumento o caída en a largo plazo de los datos con un enfoque temporal. Como indicador de dirección, la información sobre una tendencia puede ser útil para alertar a la policía sobre el aumento o disminución en los niveles de actividad criminal. Sin embargo, dado que el análisis de tendencias no examina similitudes entre incidentes y delitos específicos, la tendencia no es un patrón delictual. 

No es un problema crónico. La noción de un problema delictual crónico ha sido definida ampliamente en la literatura, dando lugar a cierta confusión acerca de su significado.[1] La definición más integradora proviene de Ron Clarke y John Eck, quienes definen un problema como “un conjunto recurrente de eventos relacionados y perjudiciales en una comunidad o territorio que las personas esperan que la policía resuelva”.[2] De acuerdo a lo señalado, un patrón de delito y la definición de un problema de delincuencia – según Clarke y Eck-, un patrón delictual técnicamente sería clasificado como un tipo particular de problema. Sin embargo, es importante destacar que un patrón delictual difiere de un problema “crónico” en tres maneras: 

  1. Alcance y duración: Considerando que un problema es crónico en duración y persistente en frecuencia -con momentos críticos ocasionales-, un patrón es necesariamente crítico en frecuencia (aumento) y exhibe una duración más corta;
  2. Naturaleza de la actividad: mientras un problema delictual se relaciona con “eventos perjudiciales” que podrían incluir delitos, generar inseguridad, desordenes, trastornos o problemas en la calidad de vida, un patrón delictual se limita a un conjunto específico de delitos denunciados; y
  3. Respuesta: Considerando que un problema exige respuestas especializadas y estratégicas, que a menudo implican colaboración interinstitucional y de la comunidad, un patrón delictual requiere normalmente rutinas tácticas u operativas llevadas a cabo principalmente por la policía de esa jurisdicción. 

Un patrón delictual no se define sólo por las estadísticas 

La identificación del patrón es más que contar y resumir crímenes similares por sus características o su ubicación. Un patrón no es simplemente una lista o un recuento de todos los delitos dentro de un rango de fechas, tampoco es simplemente un conjunto de incidentes ubicados en un mapa. Un patrón delictual se llega a identificar o reconocer a través de un proceso analítico deductivo, sistemático, que posteriormente es comunicado a las agencias de policía mediante un boletín. El boletín describe clara y sucintamente los elementos críticos del patrón y destaca las consecuencias o recomendaciones para la acción. Más específicamente, los boletines de patrones delictuales suelen incluir elementos analíticos tales como un perfil geográfico, un perfil temporal, una lista de posibles sospechosos, coincidencias físicas o descripciones de modus operandi (M.O.) u otra información valiosa para una investigación o para orientar o direccionar la respuesta policial. 

Tipos de patrón delictual 

Hay siete tipos comunes de patrones delictuales que reflejan el requisito fundamental de elementos compartidos comunes y necesarios para definir un conjunto de delitos como patrón. Mientras estos tipos se definen independientemente, estos no son mutuamente excluyentes y, a menudo, se superponen. Por lo tanto, cuando se examina un patrón en el que existe ambigüedad para su clasificación, el analista podría clasificar el patrón como de cualquier tipo, es más aplicable y útil basarse en las características de los delitos involucrados y en la naturaleza de la respuesta potencialmente más apropiada de la policía. 

Los siete tipos de patrón primario de la delincuencia son:[3] 

  1. Series – Un grupo de crímenes similares que se piensa que son cometidos un por el mismo individuo o grupo de individuos que actúan organizadamente. Ejemplos: Cuatro locales comerciales incendiados en la ciudad en los que se observó un hombre de raza negra, entre 35-40 años, vestido con pantalones azul Mahón, una sudadera con capucha negra y una gorra azul “Yankees”, alejándose de los locales comerciales inmediatamente después de que se activó la alarma de incendio; cinco robos de casas con dos o tres varones de raza blanca, de cerca de 20 años, con medias sobre sus rostros, mostrando una escopeta “recortada” de dos cañones, y conduciendo un auto Toyota Corolla rojo de 2009.
  2. Ola delictual (spree) – Un tipo específico de serie caracterizada por la alta frecuencia de actividad criminal en un período breve, hasta el punto que la actividad delictual parece casi continua. Ejemplos: Una ola de robos de autos en un estacionamiento en el transcurso de una hora; varios apartamentos, en un edificio alto, robados durante el día en un solo día.
  3. Víctimas atractivas (hot prey) – Un grupo de delitos cometidos por una o más personas, que involucran víctimas que comparten características físicas similares o conductas similares. Ejemplos: Cinco robos con invasión de hogar, de inmigrantes asiáticos, en toda la ciudad durante seis semanas; siete estafas con cheques fraudulentos contra víctimas ancianas durante una semana; diez robos cometidos por delincuentes diferentes contra personas ebrias caminando solas desde los bares a sus casas los fines de semana durante los últimos dos meses.
  4. Producto atractivo (hot product) – Un grupo de delitos cometidos por uno o más individuos en el que un tipo único de propiedad es objeto de robo. Ejemplos: Dieciséis robos de sistemas de posicionamiento global (GPS) de vehículos en lugares residenciales y comerciales en tres semanas; 25 robos de viviendas no habitadas y sitios de construcción para obtener cables de cobre y tuberías durante los últimos tres meses; 20 robos de computadores portátiles y teléfonos inteligentes que ocurren en un campus universitario en el primer mes de escuela.
  5. Zona caliente o de alto riesgo (hot spot) – Un grupo de delitos similares cometidos por uno o más individuos en lugares muy cerca unos de otros. Ejemplos: Ocho robos durante el día sobre las últimas cuatro semanas en una subdivisión residencial suburbana, sin semejanzas evidentes en el método de ingreso o sospechosos conocidos; diez robos comerciales a lo largo de tres semanas en negocios ubicados dentro de un radio de media milla durante horas de la noche.
  6. Lugar caliente (hot place) – Un grupo de delitos similares cometidos por uno o más individuos en el mismo lugar. Ejemplos: Una sala de cine que ha experimentado 15 robos de auto, varios incidentes de graffiti en el edificio y dos robos empleando armas de fuego en el estacionamiento a lo largo de un mes; una comunidad de apartamento que ha experimentado dos agresiones sexuales sin relación conocida entre victimas e infractores, varios tiroteos relacionados con drogas y siete robos residenciales dentro de seis semanas.
  7. Escenario caliente (hot setting) – Un grupo de delitos similares cometidos por uno o más individuos que se relacionan principalmente por el tipo de lugar donde ocurrieron los crímenes. Ejemplos: Once robos nocturnos de tiendas de oferta (abiertos las 24 horas) horas en toda la ciudad por distintos delincuentes en dos semanas, cinco robos de casas dúplex adyacentes a vagones de ferrocarril abandonados durante un fin de semana, 14 robos de camionetas comerciales / camiones estacionados durante la noche en los barrios residenciales en el transcurso de tres semanas. Ejemplos de patrones delictivos. 

Además, distinguir el tipo de patrón ayuda a personal de la policía a determinar la mejor respuesta táctica. Por ejemplo, un patrón o “producto atractivo” podría detenerse si se intervienen o controlan los mercados ilícitos de los bienes (por ejemplo, metales valiosos); un patrón o “zona caliente” podría resolverse más eficazmente con patrullaje focalizado o dirigidos en comparación a un patrón en el que los lugares de ocurrencia se extienden a través de toda la jurisdicción; y una “ola delictual” puede que no permita ninguna respuesta en absoluto si no se repite. Finalmente, las definiciones consistentes ayudan a mejorar la comunicación profesional y hacen más fácil a los analistas entender y emplear la literatura, preparar presentaciones para conferencias, el estudio de casos y otros materiales o documentos técnicos.


[1] Boba, R., & Crank, J. (2008). Institutionalizing problem-oriented policing: Rethinking problem identification, analysis, and accountability. Police Practice and Research, 9 (5), 379-393.

[2] Eck, J., Chainey, S., Cameron, J., Leitner, M., & Wilson, R. (2005). Mapping crime: Understanding hotspots. Washington, DC: U.S. Department of Justice, National Institute of Justice.

[3] Las definiciones de los términos “ola delictual”, serie, “víctimas atractivas” (es decir, victimización repetida) y “escenario caliente” (es decir, “objetivo preferido”) se han adaptado de Boba (2009). La definición de “producto atractivo” ha sido adaptada de Clarke (1999). La definición del “zona caliente” ha sido adaptada de Eck, Chainey, Cameron, Leitner & Wilson (2005). El término “zona caliente” tiene aplicaciones en diversas situaciones, pero –para los efectos de este documento- se aplica exclusivamente al análisis del patrón delictual.

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