PERFIL DEL DROGADICTO

También se los denomina toxicómanos, sus vidas se centran en el consumo, y no pueden controlar el uso de la droga. A corto o largo plazo pueden presentar trastornos psíquicos o físicos. Tienden a la recaída tras períodos de abstinencia y tras la curación de los trastornos de la privación.

Se pueden decir que todos los individuos desajustados en su personalidad, sea momentáneamente o en forma persistente, tienden al consumo de drogas como el medio más apropiado para solucionar sus problemas, de cualquier índole que éstos fueren; lo que significa que todo individuo aún mucho antes de iniciarse en el consumo de drogas, ya es un ser cuya personalidad no es normal, situación que puede aceptar conscientemente, pero en la mayoría de los casos acciona el inconsciente, pero en la mayoría de los casos acciona el inconsciente no permitiéndole percatarse de su yo disminuido. En esta situación quedan involucrados hombres y mujeres, adultos y seniles, jóvenes y adolescentes.

TIPOS DE DROGADICTOS

Hay varios tipos de drogadictos:
1.Consumidor ocasional – Tiene contacto con la droga en forma esporádica.
2.Abusador de drogas – Es quien consume drogas con mayor frecuencia que el anterior, frente a distintas circunstancias, en distintos momentos del día, pero que aún puede tolerar intervalos libres de droga.
3.Droga dependiente – En este estado la persona tiene necesidad imperiosa de tener la droga en el organismo.

Perfil social

El uso de cualquier droga entraña siempre el handicap de generar en el individuo una situación de gran riesgo para la salud. Este riesgo, que es distinto para cada droga, depende de tres factores importantes relacionados entre sí:

1.La farmacología de la droga y su forma de actuar sobre el organismo, y concretamente a nivel del Sistema Nervioso Central (S.N.C.)
2.Las características de personalidad y circunstancias personales del sujeto
3.Las condiciones socioculturales y el entorno/contexto, que rodean al individuo, tales como la presión social hacia el consumo, la facilidad de adquisición de la droga, etc.

No existe ningún factor que por sí sólo sea determinante a la hora de explicar el consumo de una de estas sustancias. No existen relaciones simples de causa-efecto. La dependencia viene determinada por la interrelación de múltiples factores que tienen que ver, de forma especial, con la personalidad del individuo y con su entorno más próximo (familia, escuela, grupo de amigos); por eso, gran parte de esos factores hay que tenerlos en cuenta a la hora de explicar la problemática del drogodependiente.

Perfil psicológico

No es fácil analizar el comportamiento humano que lleva al abuso en el consumo de las drogas. Pero lo cierto es que, más allá de los recursos terapéuticos, existe siempre una actitud personal que induce al consumo o al abuso de estos productos. Se debe modificar esa actitud personal o será muy difícil solucionar el problema. Hay que decir que el uso de las drogas varía de un individuo a otro y de un momento a otro, en el caso de un mismo individuo. También varía según los grupos, culturas y generaciones.

¿Existe una personalidad que lleve al consumo de las drogas?

Por más que muchos autores hablen de la existencia de trastornos característicos subyacentes en los drogodependientes, en el actual estado de las investigaciones no cabe decir que exista en ellos una personalidad característica o propia. Se puede afirmar es que, en muchos casos, detrás del consumo de drogas se encuentra una personalidad enferma, seres inmaduros que padecen diversos tipos y grados de trastornos psicopatológicos.

Son personas que tienen problemas que no pueden resolver de un modo socialmente aceptable. Para algunos autores, existe una serie de rasgos determinantes de la personalidad pre toxicómana, que predisponen al uso de drogas, como una acción que se enmarcaría dentro de una actitud de búsqueda de soluciones a un estado crítico por el que atraviesa la persona.

Entre estas características personales, se pueden distinguir las siguientes:

1.Una actitud pasiva de cara a la vida, y, sobre todo, a la solución de problemas, con una personalidad desestructurada e inmadura que les hace incapaces de enfrentarse con los problemas de la vida, y las demandas de la sociedad.
2.Bajo nivel de frustración, fracaso o dolor; es decir, la gran dificultad que algunas personas tienen a la hora de soportar el malestar de cualquier índole, no pudiendo tomar una actitud adulta de búsqueda de soluciones, tendiendo a la desestructuración como única alternativa, la cual va desde la rabieta hasta los estados de angustia intensa. “Yo débil incapaz de tolerar las frustraciones”.
3.Una actitud caracterizada por la “capacidad de aliviar y eliminar la angustia” (malestar psíquico) mediante la ingestión de alimentos, líquidos o la evasión de la realidad.
4.Necesidades de dependencia no satisfechas.
5.Dependencia afectiva. Inmadurez o inestabilidad emocional y afectiva.
6.Angustia de separación, aislamiento y dificultades de interrelación. Individuos con graves problemas de socialización.
7.Deseo inagotable de amor y de aprobación.
8.Falta de confianza en sí mismo. Imagen negativa de sí mismo.
9.Timidez e hipersensibilidad.
10.Inadaptación atribuible a una situación familiar desfavorable a factores constitucionales.
11.Carencia de control interno.
12.Escaso nivel de aspiraciones y relaciones personales.

Que haya individuos drogodependientes como consecuencia de una personalidad desestructurada, no significa que todo consumidor tenga una personalidad defectuosa.

¿Cómo puedo identificar a un drogadicto?

Existen algunos indicios que pueden identificarse como señales de peligro. No siempre indican la presencia de abuso de drogas, pero pueden servir como una guía para detectar dicho abuso. Entre estos indicios tenemos:
1.Cambios repentinos en la personalidad y en los hábitos.
2.Exceso de mal humor. Irritabilidad. Susceptibilidad.
3.Repentina caída en el rendimiento académico o laboral.
4.Descuido en el aspecto y aseo personal.
5.Desaparición de objetos de valor o dinero en casa.
6.Temblores, insomnio, aspecto somnoliento o adormilado, lenguaje incoherente.
7.Depresión, apatía, desgano, falta de motivación.
8.Incapacidad de cumplir con las responsabilidades.
9.Aislamiento del grupo habitual de amigos.
10.Hábitos antisociales, como mentir, robar o pelear.
11.Crisis nerviosas.
12.Pérdida del apetito.

Conducta delictiva:

Los efectos directos más frecuentes que la droga produce en el sujeto son la aparición de trastornos psicóticos, las reacciones de ansiedad, el delirium, y los estados confusionales y de agresividad. Durante estas situaciones el drogodependiente puede cometer delitos tales como lesiones, agresiones sexuales e incluso homicidios, sin contar los intentos de suicidio tan frecuentes con los alucinógenos como LSD, que pueden originar graves trastornos conductuales, denominados en el argot “viaje”.
Existen grandes polémicas sobre si el paciente adicto a drogas presenta alteraciones previas de la personalidad, y si son dichos rasgos los que precipitan el consumo de tóxicos, o si, por el contrario, es el consumo de tóxicos el que altera, modifica y configura la personalidad de los drogodependientes. Muchos trastornos de la personalidad tratan de compensar sus insuficiencias o conflictos intrapsíquicos con el consumo de tóxicos.

En ocasiones, un estado morboso latente como la esquizofrenia aflora por el consumo de tóxicos. A su vez, personalidades con acusados rasgos tales como inestabilidad, impulsividad y escasa tolerancia a la frustración se descompensan con el consumo de determinadas drogas, manifestando conductas anómalas que con cierta frecuencia son seguidas de estados amnésicos completos. Algunos autores llegan a considerar que el 45% de los toxicómanos detenidos por presuntos delitos presentan trastornos de la personalidad, y un 10% antecedentes de depresiones mayores.

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