Los siete tipos de patrón primario de la delincuencia

delincuencia

 

Desafortunadamente, se carece de un lenguaje común y los términos “patrón delictual”, “serie delictual”, “zona caliente o de alto riesgo”, “tendencia del delito” y “problema de la delincuencia” a menudo se usan indistintamente. Por lo tanto, la estandarización de definiciones permitirá uniformidad en la recopilación de datos y análisis, lo que a su vez permitirá optimizar la manera en que el contenido se transmite a través de boletines y otros productos analíticos. Definiciones consensuadas contribuyen a dar consistencia a los análisis, lo que permite, a su vez, resultados válidos y confiables. Además mejoran la comunicación entre los analistas, con los demás miembros de la policía y con la comunidad.  

¿Qué es un patrón delictual? 

Un patrón delictual es un grupo de dos o más delitos reportados o descubierto por la policía que es único, porque cumple cada una de las siguientes condiciones: 

  1. Comparten al menos una coincidencia en el tipo de delito; comportamiento de los delincuentes o las víctimas; características del agresor, víctimas o blancos; bienes o especies afectadas (propiedad) o el lugar de ocurrencia;
  2. No existe relación conocida entre víctimas e infractores (es decir, desconocido sobre delito desconocido);
  3. Los elementos comunes hacen del conjunto de delitos una configuración identificable y distinta de otras actividades delictuales que se producen en el mismo período;
  4. La actividad delictiva es generalmente de duración limitada, que puede ir desde semanas a meses; y
  5. El conjunto de delitos relacionados es tratado como una unidad de análisis y abordado a través de tácticas y de la acción policial focalizada. 

Las siguientes no son un patrón delictual 

No es una tendencia. Una tendencia es la persistencia, aumento o caída en a largo plazo de los datos con un enfoque temporal. Como indicador de dirección, la información sobre una tendencia puede ser útil para alertar a la policía sobre el aumento o disminución en los niveles de actividad criminal. Sin embargo, dado que el análisis de tendencias no examina similitudes entre incidentes y delitos específicos, la tendencia no es un patrón delictual. 

No es un problema crónico. La noción de un problema delictual crónico ha sido definida ampliamente en la literatura, dando lugar a cierta confusión acerca de su significado.[1] La definición más integradora proviene de Ron Clarke y John Eck, quienes definen un problema como “un conjunto recurrente de eventos relacionados y perjudiciales en una comunidad o territorio que las personas esperan que la policía resuelva”.[2] De acuerdo a lo señalado, un patrón de delito y la definición de un problema de delincuencia – según Clarke y Eck-, un patrón delictual técnicamente sería clasificado como un tipo particular de problema. Sin embargo, es importante destacar que un patrón delictual difiere de un problema “crónico” en tres maneras: 

  1. Alcance y duración: Considerando que un problema es crónico en duración y persistente en frecuencia -con momentos críticos ocasionales-, un patrón es necesariamente crítico en frecuencia (aumento) y exhibe una duración más corta;
  2. Naturaleza de la actividad: mientras un problema delictual se relaciona con “eventos perjudiciales” que podrían incluir delitos, generar inseguridad, desordenes, trastornos o problemas en la calidad de vida, un patrón delictual se limita a un conjunto específico de delitos denunciados; y
  3. Respuesta: Considerando que un problema exige respuestas especializadas y estratégicas, que a menudo implican colaboración interinstitucional y de la comunidad, un patrón delictual requiere normalmente rutinas tácticas u operativas llevadas a cabo principalmente por la policía de esa jurisdicción. 

Un patrón delictual no se define sólo por las estadísticas 

La identificación del patrón es más que contar y resumir crímenes similares por sus características o su ubicación. Un patrón no es simplemente una lista o un recuento de todos los delitos dentro de un rango de fechas, tampoco es simplemente un conjunto de incidentes ubicados en un mapa. Un patrón delictual se llega a identificar o reconocer a través de un proceso analítico deductivo, sistemático, que posteriormente es comunicado a las agencias de policía mediante un boletín. El boletín describe clara y sucintamente los elementos críticos del patrón y destaca las consecuencias o recomendaciones para la acción. Más específicamente, los boletines de patrones delictuales suelen incluir elementos analíticos tales como un perfil geográfico, un perfil temporal, una lista de posibles sospechosos, coincidencias físicas o descripciones de modus operandi (M.O.) u otra información valiosa para una investigación o para orientar o direccionar la respuesta policial. 

Tipos de patrón delictual 

Hay siete tipos comunes de patrones delictuales que reflejan el requisito fundamental de elementos compartidos comunes y necesarios para definir un conjunto de delitos como patrón. Mientras estos tipos se definen independientemente, estos no son mutuamente excluyentes y, a menudo, se superponen. Por lo tanto, cuando se examina un patrón en el que existe ambigüedad para su clasificación, el analista podría clasificar el patrón como de cualquier tipo, es más aplicable y útil basarse en las características de los delitos involucrados y en la naturaleza de la respuesta potencialmente más apropiada de la policía. 

Los siete tipos de patrón primario de la delincuencia son:[3] 

  1. Series – Un grupo de crímenes similares que se piensa que son cometidos un por el mismo individuo o grupo de individuos que actúan organizadamente. Ejemplos: Cuatro locales comerciales incendiados en la ciudad en los que se observó un hombre de raza negra, entre 35-40 años, vestido con pantalones azul Mahón, una sudadera con capucha negra y una gorra azul “Yankees”, alejándose de los locales comerciales inmediatamente después de que se activó la alarma de incendio; cinco robos de casas con dos o tres varones de raza blanca, de cerca de 20 años, con medias sobre sus rostros, mostrando una escopeta “recortada” de dos cañones, y conduciendo un auto Toyota Corolla rojo de 2009.
  2. Ola delictual (spree) – Un tipo específico de serie caracterizada por la alta frecuencia de actividad criminal en un período breve, hasta el punto que la actividad delictual parece casi continua. Ejemplos: Una ola de robos de autos en un estacionamiento en el transcurso de una hora; varios apartamentos, en un edificio alto, robados durante el día en un solo día.
  3. Víctimas atractivas (hot prey) – Un grupo de delitos cometidos por una o más personas, que involucran víctimas que comparten características físicas similares o conductas similares. Ejemplos: Cinco robos con invasión de hogar, de inmigrantes asiáticos, en toda la ciudad durante seis semanas; siete estafas con cheques fraudulentos contra víctimas ancianas durante una semana; diez robos cometidos por delincuentes diferentes contra personas ebrias caminando solas desde los bares a sus casas los fines de semana durante los últimos dos meses.
  4. Producto atractivo (hot product) – Un grupo de delitos cometidos por uno o más individuos en el que un tipo único de propiedad es objeto de robo. Ejemplos: Dieciséis robos de sistemas de posicionamiento global (GPS) de vehículos en lugares residenciales y comerciales en tres semanas; 25 robos de viviendas no habitadas y sitios de construcción para obtener cables de cobre y tuberías durante los últimos tres meses; 20 robos de computadores portátiles y teléfonos inteligentes que ocurren en un campus universitario en el primer mes de escuela.
  5. Zona caliente o de alto riesgo (hot spot) – Un grupo de delitos similares cometidos por uno o más individuos en lugares muy cerca unos de otros. Ejemplos: Ocho robos durante el día sobre las últimas cuatro semanas en una subdivisión residencial suburbana, sin semejanzas evidentes en el método de ingreso o sospechosos conocidos; diez robos comerciales a lo largo de tres semanas en negocios ubicados dentro de un radio de media milla durante horas de la noche.
  6. Lugar caliente (hot place) – Un grupo de delitos similares cometidos por uno o más individuos en el mismo lugar. Ejemplos: Una sala de cine que ha experimentado 15 robos de auto, varios incidentes de graffiti en el edificio y dos robos empleando armas de fuego en el estacionamiento a lo largo de un mes; una comunidad de apartamento que ha experimentado dos agresiones sexuales sin relación conocida entre victimas e infractores, varios tiroteos relacionados con drogas y siete robos residenciales dentro de seis semanas.
  7. Escenario caliente (hot setting) – Un grupo de delitos similares cometidos por uno o más individuos que se relacionan principalmente por el tipo de lugar donde ocurrieron los crímenes. Ejemplos: Once robos nocturnos de tiendas de oferta (abiertos las 24 horas) horas en toda la ciudad por distintos delincuentes en dos semanas, cinco robos de casas dúplex adyacentes a vagones de ferrocarril abandonados durante un fin de semana, 14 robos de camionetas comerciales / camiones estacionados durante la noche en los barrios residenciales en el transcurso de tres semanas. Ejemplos de patrones delictivos. 

Además, distinguir el tipo de patrón ayuda a personal de la policía a determinar la mejor respuesta táctica. Por ejemplo, un patrón o “producto atractivo” podría detenerse si se intervienen o controlan los mercados ilícitos de los bienes (por ejemplo, metales valiosos); un patrón o “zona caliente” podría resolverse más eficazmente con patrullaje focalizado o dirigidos en comparación a un patrón en el que los lugares de ocurrencia se extienden a través de toda la jurisdicción; y una “ola delictual” puede que no permita ninguna respuesta en absoluto si no se repite. Finalmente, las definiciones consistentes ayudan a mejorar la comunicación profesional y hacen más fácil a los analistas entender y emplear la literatura, preparar presentaciones para conferencias, el estudio de casos y otros materiales o documentos técnicos.


[1] Boba, R., & Crank, J. (2008). Institutionalizing problem-oriented policing: Rethinking problem identification, analysis, and accountability. Police Practice and Research, 9 (5), 379-393.

[2] Eck, J., Chainey, S., Cameron, J., Leitner, M., & Wilson, R. (2005). Mapping crime: Understanding hotspots. Washington, DC: U.S. Department of Justice, National Institute of Justice.

[3] Las definiciones de los términos “ola delictual”, serie, “víctimas atractivas” (es decir, victimización repetida) y “escenario caliente” (es decir, “objetivo preferido”) se han adaptado de Boba (2009). La definición de “producto atractivo” ha sido adaptada de Clarke (1999). La definición del “zona caliente” ha sido adaptada de Eck, Chainey, Cameron, Leitner & Wilson (2005). El término “zona caliente” tiene aplicaciones en diversas situaciones, pero –para los efectos de este documento- se aplica exclusivamente al análisis del patrón delictual.

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ENTREVISTAS E INTERROGATORIOS

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ENTREVISTAS E INTERROGATORIOS

Las entrevistas e interrogatorios son excelentes herramientas para comprobar la existencia y dinámica de un delito y las responsabilidades involucradas. La tarea de entrevistar o interrogar no es sencilla, requiere mucha práctica, Todo es dinámico y flexible, una estrategia que en un momento puede ser negativa, en otro puede convertirse en positiva. Se requiere ser observador, sagaz, minucioso, paciente con buena memoria, ordenado, intuitivo, discreto y perseverante para aprovechar las circunstancias en beneficio de encontrar la “VERDAD”. “Iniciar un interrogatorio es como ir de caza; con la diferencia que la presa esta equiparada en fuerza e inteligencia con el cazador”.

LA ENTREVISTA

Es una conversación destinada a buscar información para esclarecer un hecho Es un encuentro de dos o más personas en un lugar convenido para tratar un asunto Es un proceso de recolección de información en el marco de una conversación. Esta actividad es quizá las más antigua, que se utiliza y se seguirá utilizando mientras existan los seres humanos, que una vez aprenda a hablar comienza la indagación frente al entorno con el objeto de conocer lo desconocido, que es a donde se pretende llegar en un caso específico cuando se trata de una investigación.

Lo principal es saber comunicarse eficientemente con los demás y esto requiere un intercambio de ideas entre dos o más personas, lo cual implica dar y recibir, hablar, y escuchar. Una entrevista adelantada en forma técnica, indudablemente aportará un conjunto de informaciones que se materializará en operaciones concretas, las cuales aportarán pruebas en desarrollo de la investigación judicial.

La entrevista, debe al menos considerar información sobre los siguientes puntos:

• De que se trata (Asunto)
• Cuando ocurrió (fecha)
• Donde ocurrió (Lugar)
• Como Ocurrió (Circunstancias)
• Con que ocurrió (Elementos utilizados)
• Quienes intervinieron (personas)
• Porque ocurrió (Motivo)

EL INTERROGATORIO

Consiste en examinar a una persona mediante el uso de preguntas para conocer la verdad. Un interrogatorio es una conversación o proceso durante el cual un interrogador y un sospechoso hablan. Durante este proceso se le imputa al sospechoso su envolvimiento en un caso o asunto. Consiste en formular sistemáticamente preguntas a una persona para determinar su grado de participación en un delito, conviene examinar cuidadosamente la información que necesitamos obtener del sospechoso. Los interrogatorios forman parte de la investigación, pero no la sustituye.

El arte de interrogar es un proceso individual depende de la personalidad del que interroga y de cómo logra comunicarse. Sólo con el interrogatorio se pueden disipar dudas y esclarecer puntos oscuros, y llegar así a una convicción razonada y segura.

• El objeto del interrogatorio son los hechos directos e indirectos del delito.
• Suele asociarse a conductas de fuerza, abuso, autoritarismo y flagelación.
• Deben quedar excluidas opiniones o juicios de valor.
• El éxito del interrogatorio radica en lograr la confesión o admisión de responsabilidad o su relación con los hechos que se le preguntan.

Diferencia entre Entrevista e Interrogatorio

Muchas veces se tiende a confundir la entrevista con el interrogatorio y claramente no son lo mismo. El interrogatorio es un proceso mediante el cual una persona quiere obtener información de la otra pero, esencialmente, existe una obligación, una actitud conminatoria a responder. En tanto, en la entrevista esta conminación no existe, el diálogo que se produce entre entrevistador y entrevistado debería permitir que el entrevistado libremente contara su problema y la forma en que este ocurrió.

La entrevista nunca puede tener carácter conminatorio. La entrevista procura establecer una comunicación entre las partes que tienen roles diferentes. En el interrogatorio el entrevistador tiene un carácter más activo pues es él quien dirige el interrogatorio y formula las preguntas y debe saber escuchar las respuestas. Los fines de uno y otro son distintos; los medios o técnicas a utilizar son distintos; la relación entre entrevistador y entrevistado e interrogador e interrogado son distintas y, por ende, el rol que el entrevistador debe cumplir en uno y otro acto comunicacional es distinto.

Entrevista e interrogatorio (Investigacion Criminal)• Ricardo Badillo Grajales
Publicaciones Puertorriquenas
http://www.amazon.com/dp/1933485175
http://www.ppeditores.com
http://www.biblioservices.com/storefront/searchitem.aspx?text=la%20mente%20criminal

ARTE FORENSE

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ARTE FORENSE 

El Arte Forense es la disciplina que aplica predominantemente las Artes Visuales en conjunción con conocimientos provenientes de diversas disciplinas científicas y tecnológicas, con la finalidad de crear imágenes que podrán ser utilizadas como instrumentos de investigación dentro de la procuración y administración de justicia.

Debido a que, el Arte Forense tiene distintas facetas, los especialistas que trabajan en ésta disciplina, es necesario que cuenten, además de su preparación en Artes visuales, con un bagaje de conocimientos provenientes de diversas ciencias y tecnologías para poder llevar a cabo sus actividades. Así requieren de la Psicología aplicada enfocada a la entrevista a victimas y/o testigos de delitos, para la obtención de información recuperada de la memoria y en casos necesarios el manejo de situaciones de crisis o stress del entrevistado; de la Anatomía primordialmente de superficie y de la cabeza para la representación gráfica de las formas y variabilidad de los distintos elementos anatómicos faciales o bien de bocetos de cuerpos; de la Antropología Física, principalmente de somatología y variabilidad de las características faciales; de manejo de sistemas de cómputo, principalmente de software para procesamiento de imágenes, especializados en diseño o planimetría, de criminalística, para la representación visual de indicios o eventos de orden reconstructivo, etc.

METODOLOGIAS UTILIZADAS 

RETOQUE DE FOTOGRAFIAS Y DE RETRATOS COMPUESTOS PARA ACTUALIZAR LA IMAGEN DE UN ROSTRO MOSTRANDO DIFERENTES VARIANTES

Es la representación de la imagen del rostro empleando técnicas de dibujo anatómico, o asistidas por computadora, de una persona buscada por la policía, con distintas variaciones de identidad (peinados diferentes, distintos tipos de lentes: distintos accesorios como sombreros, gorros, etc.; variaciones en la pilosidad facial, con o sin bigote y/o barba, etc.) tomando como base un Retrato Compuesto elaborado previamente con la información de víctimas y/o testigos de delitos o imágenes fotográficas proporcionadas provenientes de registros criminales, documentos de identificación, fotografías familiares, etc.

RETRATOS DE PROGRESION POR EDAD (EN MENORES)

Los Retratos Compuestos de Progresión por Edad, se efectúan con la finalidad de representar los cambios o transformaciones del rostro en infantes, empleando técnicas artísticas de dibujo anatómico, o generados por computadora. Para su elaboración se toma como base imágenes fotográficas anteriores del infante, así como información complementaria proporcionada por los familiares de tipo heredo-familiar, tal como fotografías de hermanos, padres, abuelos, primos, etc.

RETRATOS DE ENVEJECIMIENTO (EN ADULTOS)

Los Retratos Compuestos por envejecimiento, se elaboran para actualizar la apariencia del rostro de una persona adulta, empleando técnicas artísticas de dibujo anatómico, o asistidas por computadora. Para su elaboración se toma como base imágenes fotográficas anteriores de la persona, así como información complementaria proporcionada por los familiares de tipo heredo-familiar, tal como fotografías de hermanos, padres, abuelos, primos, etc.

RECONSTRUCCIONES FACIALES

Las Reconstrucciones Faciales se desarrollan en forma interdisciplinaria y en asistencia a los especialistas en Antropología Física Forense, los cuales previamente elaboran un boceto hipotético inferencial de las características anatómicas de los componentes del rostro. Al igul que en diversas instituciones de investigación forense a nivel internacional, los métodos más utilizados para efectuar las reconstrucciones faciales son de tipo bidimensional o gráfico, ya sea utilizando técnicas artísticas de dibujo anatómico o asistidos por computadora.

 ILUSTRACION TECNICA ESPECIALIZADA

La mayoría de las intervenciones de este tipo, se efectúa de manera interdisciplinaria, y corresponde a la elaboración de elementos gráficos de apoyo en la investigación Criminalística y otras especialidades forenses. Esta actividad se efectúa generalmente empleando técnicas del dibujo artístico, técnico, de perspectiva o científico; o bien utilizando programas computacionales especializados para las artes y el diseño. Dentro de estas representaciones visuales o gráficas, se encuentran la mecánica de lesiones, la posición victima-victimario, la representación de joyas de diseño único y exclusivo, los esquema de artefactos explosivos, el dibujo de proyectiles balísticos, de elementos óseos, de la ropa exterior o interior de un occiso, o la representación gráfica de otros objetos o elementos que estén relacionado en alguna investigación judicial y por su particularidad o relevancia deba ser ilustrado en forma clara y didáctica.

ELABORACION DE RETRATOS COMPUESTOS TOMANDO COMO BASE IMAGENES DE VIDEOS Y/O FOTOGRAFICAS

Es la elaboración de Retratos Compuestos, empleando técnicas artísticas o asistidos por computadora, tomando como base imágenes de videos y/o fotográficas en donde son visibles las características del rostro, las cuales en su gran mayoría son captadas por dispositivos de seguridad. Cuando el experto, una vez efectuado el análisis del material proporcionado, determina que no se cuenta con la información necesaria para la elaboración del Retrato Compuesto, se elabora el informe respectivo

LA MENTE CRIMINAL

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En un capítulo de “Los Simpsons”, Bart y Lisa miraban por televisión un especial del payaso Krusty en la cárcel de Springfield. Viendo cómo los presos festejaban y aplaudían al payaso, Lisa comenta: “En el fondo, todo criminal tiene un corazón de niño”, a lo cual Bart responde: “Y viceversa”.

¿Qué crea a un asesino? ¿A qué se debe su proliferación en sociedades modernas? No han faltado explicaciones de este fenómeno que crea pánico y se vive como amenaza: se ha hablado de deficiencias biológicas, de peculiaridades genéticas, de coeficientes de inteligencia; se han rastreado malos tratos en la infancia, familias disfuncionales y condicionamientos para la agresividad; los psiquiatras han trazado cuadros psicopatológicos y los detectives, perfiles; y la literatura y los medios han añadido un equívoco elemento inhumano, monstruoso pero seductor.
Todos los estudiosos del tema coinciden en este punto: la mente de un asesino no se desarrolla de golpe, sino que es el producto de un proceso que invariablemente comienza en la niñez. Los asesinos no empiezan cuando cumplen los 25 años y dicen “bueno, me parece que voy a empezar a atacar sexualmente a las mujeres y quemarles los pechos”. Se trata de algo que se inicia muchos, muchísimos años antes y va desarrollándose dentro de un ciclo.

En todo caso la tan mentada “mente criminal” es una actitud antisocial fundamentada en los prejuicios de una sociedad incapaz de trazar unas normas equilibradas de convivencia. Donde se fuerza a los individuos socialmente despreciados a vivir juntos, lo que desencadena en una visión colectiva de apatía y desquite contra quienes ellos entienden los marginan.

El fenómeno de los asesinos ha tenido desde antaño, numerosas repercusiones sociológicas, psicológicas, médico forenses, policiales, biológicas, antropológicas o criminológicas entre otras, que motivan algunas confusiones, tópicos e imprecisiones que pretendemos aclarar a partir de la lectura, al menos intencionadamente. La intención apriorística es la de aclarar o aportar información a un concepto fuertemente estereotipado en nuestra sociedad, que despierta a su vez atracción y fascinación, y del que por supuesto no podemos olvidar la morbosidad de quienes lo provocan, o de quienes lo explican en ocasiones.

No se nos escapa la repercusión mediática del fenómeno, las abundantes publicaciones, películas o novelas que se refieren a psicópatas desalmados, locos peligrosos o depredadores sexuales que atemorizan a la sociedad, generan frecuentemente alarma social injustificada y, en el fondo, desinforman respecto a la verdadera naturaleza de la delincuencia. En este sentido, intentaremos aportar luz y no confusión al mundo de los asesinos en serie, desde una perspectiva psicológica, criminológica y médico forense. Asesino en serie, en masa, o itinerante; Psicópata, esquizofrénico, enfermo mental, violador, parafílico, retraso mental, inmadurez, fantasía, incompetencia parental, o modelos motivacionales entre otros, serán términos que nos ayudaran a centrar y conocer mejor el mundo de la delincuencia y el índice de maldad.

Se ha tomado como marco de referencia algunas anotaciones de psicopatología criminal aplicada para matizar el análisis que se presenta en este libro sobre algunos de los delincuentes más peligrosos que existieron en los Estados Unidos. Se harán acotaciones investigadas sobre el “modus vivendi” y el “modus operandi”, para finalmente realizar una correlación de las principales características conductuales.

Sin embargo entre estas, existe una constante que se llama “triángulo homicida” que los especialistas han encontrado que casi todos los asesinos en serie tienen en su adolescencia. Abuso o torturas de animalitos o de niños menores edad; enuresis, o sea orinarse en la cama en los mismos años, y provocar incendios durante esa etapa. Pueden comenzar a los diez u once años, desmembrando la muñeca de su hermanita. Es posible que el niño no pase de ahí o luego se zafa.

Para iniciar con el análisis, se hace una breve descripción del padecimiento conductual conocido actualmente como “Trastorno Antisocial de la Personalidad”, antes, llamado personalidad antisocial o psicopatía, entre otros. Este padecimiento es una manifestación clínica específica de un trastorno primario en la adopción y adaptación de un individuo a las normas y/o reglas disciplinarias o sociales. Su manifestación siempre se puede considerar como conducta antisocial presentándose sin que importe la situación o las personas que van a ser afectadas. Es también un cuadro clínico generalmente irreducible. Es común encontrar este tipo de personalidad en sujetos que están en instituciones penitenciarias o en algunos hospitales psiquiátricos.

Mencionaremos elemento presente en todos los seres humanos como la agresividad y el instinto sexual que están en las bases de su personalidad y correctamente utilizados potencian comportamientos que aseguran la supervivencia individual y colectiva (defensa y reproducción). La dirección y el control de estos factores, mostrados con intensidad variable a lo largo del desarrollo personal y de un modo variado entre los distintos individuos, puede estar en la base de comportamientos asociales concretados en actos conceptuados como “agresión sexual”, por estar dirigidos contra víctimas que los padecen.

Entre otros objetivos pretendemos dar a conocer qué es un asesino serial. Saber si un asesino nace o se hace. Conocer cómo es la infancia de un psicópata. Mencionar los factores decisivos en el desarrollo de un asesino en serie. Analizar que motiva a un asesino a cometer tales crímenes. Descubrir cuál es su perfil psicológico. Descifrar de qué manera el psicópata elige a su presa. Acercarnos un poco a su modo de vida. Diferenciar entre un asesino en serie y un “spree killer”. Saber cuáles son las causas que dificultan la captura de un psicópata. Mencionar a los asesinos más peligrosos del mundo. Saber cómo ve la sociedad a un multi-homicida.

En este libro se resumen estudios e identifican variables de causa etiología desde las perspectivas biológicas, sociológicas y psicológicas. No pretendo ser exhhaustivo proveyendo profundidad de análisis sino limitarme a identificar algunas de las principales variables asociadas con la conducta criminal. La presente obra es indispensable para conocer de forma amplia y completa todos los campos de actuación que engloba la Psicología y Psiquiatría Forense, se convierte en un manual de referencia necesario, tanto para profesionales como para estudiantes universitarios. Cada capítulo ofrece un tratamiento extenso, y a su vez asequible, de los contenidos teórico/prácticos desarrollados en cada caso.

Analizaremos las bases biológicas, los factores sexuales, los factores sociales, las distorsiones cognitivas y la personalidad de los agresores sexuales y encontrar aspectos distintivos permitirá concluir si debemos hacer caso de los tópicos o de las ideas apriorísticas que al respecto existen y cómo las investigaciones confirman si algunos de estos aspectos pueden o no ser señalados como integrantes del perfil de este tipo de “agresores-delincuentes”. En consecuencia, qué tipo de acciones preventivas o reeducadoras se pueden establecer teniendo en cuenta los mencionados aspectos.

De los profesionales y de los investigadores criminales mostraremos una clasificación de los homicidas que nos permita adentrarnos en el tema, es decir, no nos basaremos en una taxonomía psicológica o científica en esta primera parte. Existen útiles subdivisiones de los homicidas que resultan ser valiosas al momento de comprender el fenómeno. Homicida según el orden del lugar de los hechos. Según la planeación del crimen y las evidencias dejadas en el lugar de los hechos.
Diferentes profesiones pueden llegar a estar involucradas en el estudio de la enfermedad o trastorno mental. Principalmente, son los psiquiatras y psicólogos los que se interesan por lo psicopatológico, pues a su vez participan del tratamiento, investigación acerca del origen de los cuadros clínicos, su manifestación y desarrollo. En un plano más general, muchas otras especialidades pueden participar de otros estudios de la psicopatología. Por ejemplo, los profesionales de las neurociencias pueden centrar sus esfuerzos de investigación en los cambios cerebrales que ocurren en una enfermedad o trastorno mental. Mientras que los psiquiatras se interesan particularmente en la psicopatología descriptiva, que se ocupa de la descripción de los síntomas y síndromes que llegan a configurarse en una enfermedad o trastorno mental.

En este sentido esta obra resulta particularmente clarificadora debido a que contiene también valiosa información histórica referida a autores, teorías, corrientes y escuelas, sin descuidar lo atinente a los diagnósticos, la terapéutica y los conceptos médico-legales. Además constituye una valiosa herramienta para el conocimiento adecuado de los temas psiquiátrico- jurídicos cuyo desconocimiento, en algunos casos, podría ser determinante de algún grado de responsabilidad profesional. Es por ello que será de utilidad no sólo a los peritos médicos sino, también, a todos aquellos profesionales ligados a la práctica forense tales como psicólogos, jueces, abogados y policías.

LA MENTE CRIMINAL • Ricardo Badillo Grajales
Publicaciones Puertorriquenas

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