Publicación del libro: Cuando el Placer se Convierte en Delito

 Cuando el Placer se Convierte en Delito – Ricardo Badillo Grajales

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Existen diferentes tipos de conductas sexuales condenadas, prohibidas o delictivas en nuestra sociedad, pero algunos encuentran su raíz en los estímulos ocasionados por la pornografía y sus múltiples manifestaciones. Muchos piensan que nuestra sociedad está fuertemente erotizada y que la pornografía o porno hace estragos psicológicos y sociales de consideración, por lo que se justifica su intervención, pensando particularmente en el daño que podría causar a los niños y en alguna medida o sentido también a los adultos, en especial aquellos con comportamientos patológicos.

Lo cierto es que, como sucede con la mayoría de los temas polémicos, en el asunto de la pornografía no todo es blanco ni todo negro. ¿Plaga o forma de expresión? ¿Crimen o diversión? ¿Placer o delito? El dilema es profundo; por ello vale la pena revisar algunos de los mensajes que transmite directa e indirectamente la pornografía a través de los diferentes subgéneros.

Como se lee, de manera innata el tema debe manejarse con pinzas, es sensible, vulnerable, prejuicioso, morboso y moral.  A la pornografía se le conecta con el sentir masculino; sí, prácticamente se le establece un género; y la mujer, casi siempre relegada en los gozos sexuales, no suele formar parte, del aporte erótico, sensual y sexual de la pornografía.  

Desde esta óptica es posible entender por qué la concepción pornográfica nace en función de las necesidades de los varones y por qué las mujeres se sienten excluidas violentadas o utilizadas ante su producción, lo que no quita que algunas de ellas también logren excitarse en muchas oportunidades. Mientras que para los consumidores la pornografía es un sustituto audiovisual de la prostitución, pero más higiénico, más económico, e incluso puede que más práctico.

Los límites dentro de la pornografía son sutiles e inciertos, tanto que la polémica aparece muy a menudo con la participación de: moralistas, médicos, literatos, artistas, educadores, juristas, legisladores, autoridades civiles y religiosas, padres de familia y, en general, de todos porque al fin y al cabo se trata de una cuestión humana y de un asunto de interés social. Hay que aceptar, pues, lo que ya es común, que la pornografía es obscena y que obscenidad es indecencia sexual. Indecente, a su vez, es lo que la mayoría de la gente no acepta de acuerdo a las normas de comportamiento establecidos en un determinado tiempo y lugar. Por ello algunos afirman que la moral es cuestión de geografía.   

La pornografía es obscena porque atenta contra el pudor, según el nivel de pudor imperante; y en la medida que este atentado cause daño a la sociedad, de acuerdo a determinada concepción moral, se considera sucia entonces deber ser vetada y castigados sus difusores. Se asume que importa el ámbito de la moral social y de jurisprudencia; pero el interés se dirige ahora al hecho pornográfico en función de lo patológico. 

Sin embargo, la pornografía ha evolucionado. La pornografía es totalmente subjetiva a los valores de la sociedad y por lo tanto es natural que evolucione su categorización. Lo que se considera hoy pornografía puede que en un futuro no lo sea. Hasta hace poco, era producida por y para el consumo de los hombres, hoy día, sin embargo, la liberalización sexual de la mujer ha causado que éstas también se interesen producir y comprar material erótico, obsceno o pornográfico y, por lo tanto, temas de índole románticos sexuales han proliferados en el mercado femenino.  

Los cambios que se han producido explícitamente en la pornografía, aparentemente son legítimos por los cambios importantes que se han dado respecto a la sexualidad. Entonces, nuestra situación, comparada con los Estados Unidos, es muy similar y con las mismas consecuencias, porque la pornografía es la pornografía, y los instintos humanos de los puertorriqueños y los norteamericanos no son muy diferentes a la hora del sexo.

Si nos centramos en el ámbito sexual, llaman la atención las dificultades que pueden llegar a experimentar muchas personas para permitirse el placer, aumentando la posibilidad de cruzar la línea de lo prohibido, o ilegal, y es ahí cuando el placer se convierte en delito. En el fondo de este tipo de relaciones prohibidas y delictivas sólo se trata de deseo sexual y de ganas de romper con las reglas preestablecidas, porque esto les produce una sensación del control en sí mismo y una emoción que no se encuentran en las relaciones comunes, es un sentimiento de atracción, poder y control hacia otra persona para satisfacción propia.  

El estudio de la pornografía es un tema muy controversial ya que existe gran cantidad de personas que defienden su existencia y otras que la combaten, por tanto, nos hemos interesado en este tema para exponer el punto de vista de personas que han estudiado acerca del tema, así como nuestro propio punto de vista. Y de esta manera definir con la ayuda de todos cuanto nos afecta o beneficia la pornografía a nivel social y personal; y sobre todo cual son los límites entre el placer y el delito.  

Los argumentos contra la pornografía son muy nuevos, debido a que antes no había estudios científicos sobre los efectos adversos. Sin embargo, por desconocimiento o no, la mayoría de la crítica de la pornografía se realiza en base de argumentos morales, no científicos, realizados en su mayoría por movimientos religiosos o moralistas.  

Hoy, al estar disponibles esos diferentes estudios sobre los efectos adversos de la pornografía que se han realizado recientemente, debe ser la razón, para que los puertorriqueños comiencen a discutir esta temática y tomar conciencia sobre si se debe hacer algo ahora, basados en prueba científica.  Por lo tanto, debe ser un debate muy importante, mucho más que en los Estados Unidos, debido a que las leyes que regulan la pornografía tienen su cimiento en las Leyes Federales y Constitucionales. Pero primero, los puertorriqueños necesitan estar educados sobre el tema de la pornografía y sus diferentes formas de expresión. 

Algunos estudios han indicado que la exposición prolongada al material pornográfico puede causar una actitud desensibilizada hacia el abuso sexual de mujeres. Esto evoca la preocupación considerable, especialmente con respecto al efecto sobre individuos con la predisposición por comportamiento antisocial o criminal. Considerable, especialmente con respecto al efecto sobre individuos con desviaciones, perversiones o parafilia. 

Cuando la pornografía llega a personas que ya padecen algún tipo de parafilia, o perversión, sus efectos se potencian y pueden sentirse inducidos a actuar lo que están viendo, escuchando o leyendo. Es posible que, en otras circunstancias, a pesar de la predisposición, la enfermedad no se desarrolle, pero ante el estímulo de la pornografía sí se desarrolla.

La pornografía no sólo plantea problemas sociológicos, psicológicos o jurídicos, también suscita problemas conceptuales, epistemológicos o morales. Pero nunca han sido abordados públicamente. Así que correremos el riesgo de esta aventura, pero antes debemos definir el término “pornografía”.

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Víctimas del crimen y la Victimología

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Historia de la Victimología

Los medios de comunicación, las películas y otras formas de plasmar la historia de la humanidad, se ha interesado o a sido atraído de una manera un poco morbosa por los hechos violentos de todo tipo de género, y a pesar del impacto negativo que tiene en la persona, esa atracción sutil por la imagen del criminal ha hecho que se exalte mucho la historia de lo criminal, dejando de lado a la víctima, hoy por hoy recordamos los nombres de muchos de las más peligrosas personas, sus crímenes, a tal punto que se hacen películas o novelas en su representación.

Concepto de Victimología

La Victimología es “el estudio científico de la víctima, entendiendo por victima a todo aquel que sufre un daño por acción u omisión propia o ajena, por causa fortuita.

El objeto de estudio de esta ciencia es la víctima, biopsicosocial, el sujeto es perfilado de frente a todos los factores posibles que lo incitan a convertirse en víctima o en una potencial víctima, por eso es que para poder llegar a tener este perfil es necesario recurrir a los aportes de distintas fuentes de conocimiento, tanto biológicas, psicológicas como sociales. Se toma en cuenta la personalidad de la víctima, la relación con la ley de este, tanto para castigar a su victimario, para encontrar grado de culpabilidad como para reparación de los daños por ella sufridos.

La Victimología implica específicamente la detección de medios y técnicas de investigación, así como la elaboración de test victimológicos, la medición y explicación de éstos, y la unificación de una terminología propia. De la observación, se pasa a la descripción, definiendo en principio el objeto, luego a la clasificación, para lograr obtener una tipología, de ordenar o disponer por clases. Finalmente viene la explicación, es decir el intento de formular leyes, o sea encontrar relaciones constantes entre los diversos fenómenos.

La Victimología cuenta con diversos métodos e instrumentos de investigación

1. Cuestionarios y entrevistas.

2. Método clínico.

3. Los resultados estadísticos de las encuestas.

4. Investigación en archivos policíacos, forenses, judiciales y hospitalarios.

Conceptos victimológicos básicos

1. Víctima: Es el individuo o grupo que padece un daño por acción u omisión propia o ajena, o por causa fortuita. La victima por crimen, es aquella persona física o moral que sufre un daño producido por una conducta antisocial (y por lo tanto injusta) propia o ajena, esté tipificada o no, aunque no sea el detentador del derecho vulnerado.

2. Victimización: Es el fenómeno por el cual una persona (o grupos) se convierte (n) en víctima (s).

A. Tipos:

a. Primaria: es la dirigida contra una persona o individuo en particular. En el caso de un delito, la victimización primaria es el perjuicio físico, psicológico, económico o social que sufrió el sujeto pasivo.

b. Secundaria: es la que padecen grupos específicos o sea una parte de la población. implica la experiencia posterior de la víctima en relación con el sistema policial y judicial. En ocasiones, esta nueva experiencia puede llegar a resultar más traumática que la victimización primaria. Sucede cuando las instituciones que deberían brindarle asistencia, en cambio, no se hacen eco de la denuncia, le hacen perder tiempo o dinero a la víctima o, incluso, la acusan, como ocurre en casos de violación (‘provocación’) o robo (‘ostentación’).

c. Terciaria: dirigida contra la comunidad en general. la vive el delincuente por las circunstancias que lo llevaron a cometer el delito, su paso por la cárcel y la vivencia post penitenciaria. Primero sufre una marginación institucional determinada por los grupos dominantes, luego experimenta el hacinamiento y el mal trato en los centros penitenciarios, donde sobreviven los ‘más fuertes’, y finalmente, choca con las dificultades de su reinserción en una sociedad que no lo contiene.

3. Victimidad: Total de victimizaciones dadas dentro de un límite especial y temporal.

4. Victimario: Es aquel que produce el daño, sufrimiento de la víctima.

5. Victimar: Es hacer objeto a otro u otros de una acción victimante, es convertir a alguien en víctima.

6. Victimizable: Es el sujeto capaz de ser víctima.

7. Victimante: Es aquello con capacidad de victimar.

8. Victimógeno: Es lo que puede producir la victimización.

Los factores Exógenos (de orden social)

1. El estado Civil: Es determinante en cierto tipo de delitos como el adulterio o la bigamia.

2. Escolaridad: Tanto puede ser victimizante, también puede ser un medio victimógeno. Los estudiantes de secundaria son los más propensos.

3. La Profesión: Existen profesiones que llevan consigo situaciones de peligro. (Policías, taxistas, cajeros).

4. Procedencia: Los extranjeros son más victimizables por el desconocimiento del peligro que corren.

5. La Familia: Los barrios conflictivos alteran el orden de la familia, por lo que muchas veces el victimario es un miembro de la familia.

Los factores endógenos

1. Biológicos: La enfermedad, desnutrición, invalidez, deformaciones.

2. Edad: El inicio de victimización es entre los 10 y los 20 años, la juventud es la más victimizable.

3. Sexo: Dependiendo del tipo de victimización sufrido uno de los dos sexos se ve más perjudicado, pero tienen igual predisposición de ser víctimas.

Reparación de daño

El daño puede ser material o moral. El daño material se refiere a un perjuicio del patrimonio de una persona. Mientras que el daño moral se refiere a la afectación que sufre una persona en sus afectos, sentimientos, creencias, honor, decoro, reputación, vida privada, configuración y aspecto físico; o bien, en la consideración que de sí misma tienen los demás.

En general, las pérdidas materiales o económicas son fáciles de calcular, reparar o reponer. En cambio, los daños morales no pueden observarse o calcularse fácilmente. Muchas veces, la magnitud del daño es desconocida para la propia víctima o no responde a los tiempos o expectativas del proceso penal.

Sea como fuere, las alternativas de compensación son las siguientes:

1. Reparación a cargo del victimario.

2. Reparación a cargo del Estado.

3. Asistencia pública.

4. Asistencia privada o mediante el seguro.

5. Acuerdos internacionales sobre compensación a las víctimas.

Claro que, para evitar esta instancia, es fundamental la generación de estrategias efectivas de prevención victimar en todos los niveles.

¿Conocías esta forma de pensar y clasificar a las víctimas?

Masacre-una modalidad de asesinato

ricardo badillo grajales

MASACRE

Masacre

Una masacre es un tipo de asesinato que consiste en asesinar varios individuos al mismo tiempo e indiscriminadamente y que se caracteriza especialmente porque las víctimas se presentan indefensas ante ese ataque del que son objeto, es decir, no disponen de la posibilidad de defenderse. Generalmente, esta modalidad de asesinato es perpetrada por una persona o un grupo que dispone de un cuantioso armamento que le facilita el ataque a varios blancos a la vez.

Entonces, la principal característica que ostenta este asesinato es la desigualdad de condiciones que existe entre atacante y víctima, estando como indicábamos ésta última en inferiores condiciones siempre. Y el otro rasgo distintivo es que normalmente presentan una enorme carga de alevosía, crueldad y violencia.

La expresión es de origen francés (massacre) y es definida por el diccionario de la Real Academia Española como “matanza de personas, por lo general indefensas…

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PRINCIPIOS GENERALES QUE RIGEN EL METODO DE LA CRIMINALISTICA

criminalistica NO PASAR La Criminalística es la disciplina científica que, mediante la aplicación rigurosa del método científico, los principios de las ciencias naturales, sus técnicas y la utilización del más avanzado instrumental tecnológico en la búsqueda de la verdad, tiene como objeto el reconocimiento, identificación, individualización y evaluación de las evidencias físicas, con la finalidad de establecer y analizar objetivamente las relaciones entre la víctima, el sitio del suceso, el medio de comisión y el victimario, coadyuvando a la determinación de si un hecho es delito, cómo se cometió, cuándo se realizó y quién lo ejecutó.

Para solucionar los diferentes casos concretos que se plantean en el devenir diario de la Investigación Criminal, la Criminalística aplica, entre otros, siete principios propios:

1.Principio de Intercambio
2.Principio de correspondencia de características
3.Principio de reconstrucción de hechos y fenómeno
4.Principio de probabilidad
5.Principio de Certeza
6.Principio de uso.
7.Principio de producción.

Intecambio1.Intercambio o transferencia reciproca – Este principio criminalístico, cuya paternidad se le atribuye al Criminalista francés Dr. Edmundo Locard (1877-1966), plantea que cuando dos cuerpos “A” y “B” interactúan, se produce un contacto inevitable entre dos elementos distintos, lo cual necesariamente genera una transferencia de elementos materiales, en muchos casos una transferencia mutua o intercambio, de evidencias físicas tangibles o intangibles.

Cuando se comete un delito ocurre un choque inevitable de elementos contrarios, se produce un intercambio de indicios materiales y evidencias físicas. Estos elementos contrarios son: El autor del hecho, el sitio del suceso, la víctima y los medios activos utilizados. Es decir que el sujeto activo siempre deja algo de si en la escena del crimen y siempre se lleva algo consigo del sitio. ¿Qué dejo y que se llevó del sitio?

Efectivamente, en muchos casos es notable la cantidad de elementos materiales y evidencias físicas que pueden llegar a ser transferidos como consecuencia de la interacción inevitable entre la víctima, el victimario, el sitio del suceso y el medio de comisión del delito, como por ejemplo: En los delitos de homicidio y violación pueden transferirse, fluidos corporales como sangre y semen, células epiteliales, apéndices pilosos, fibras, rastros de tierra o polvo, fragmentos de vidrio, etc.

AB22. Principio de correspondencia de características – se puede encontrar una similitud en un examen minucioso. Esto se refiere a las características particulares que deja una superficie con respecto a la otra al hacer contacto, permitiendo su identificación mediante análisis comparativos. Por ejemplo; permite establecer que dos proyectiles fueron disparados por la misma arma.

Este principio señala que, cuando se produce un contacto entre dos cuerpos “A” y “B”, y sobre éste último se generan huellas producto de dicha interacción, las marcas dejadas sobre el cuerpo “B” pueden llegar a permitir la identificación, así como inferir la forma del cuerpo del cuerpo u objeto “A”, así como la trayectoria y mecanismo como se originaron dichas marcas o huellas, tomando en cuenta la relación de correspondencia que existe entre las características de las huellas dejadas y el cuerpo o instrumento que las produce.

correspondencia 2Estas huellas o marcas pueden ser producidas por diversos mecanismos, entre los que cabe mencionar:
A – Las generadas por las adherencias transferidas por el área dactilar y las huellas de calzados y neumáticos sobre una superficie.
B – Las marcas por compresión dejadas por el uso de una palanca o instrumento similar al apoyarse sobre un soporte o base.
C – Las huellas por estriación generadas cuando el instrumento es desplazado sobre la superficie de contacto.
D – Huellas producidas por la combinación (Compresión + estrías) como las producidas por la utilización de una cizalla sobre el asa de un candado y las marcas de campos y estrías que se observan en los proyectiles disparados por armas de fuego de cañón estriado.

La similitud en este principio es de orden cualitativo y se halla en la base de la búsqueda o investigación esencial: Si los efectos son parecidos cuando proceden de una misma causa, es preciso recurrir al juego de las comparaciones y los detalles significativos en los efectos para que esta similitud conduzca a la identificación de la causa común.

recontruccion3.Principio de reconstrucción de hechos y fenómeno – Se estudia las bases o elementos del crimen para rehacer el hecho hipotéticamente para poder acercarse a la realidad. Esto permite reconstruir las circunstancias bajo las cuales los resultados que fueron obtenidos de las observaciones y análisis realizados en el sitio del suceso, así como de las evidencias físicas colectadas y analizadas, en función de los principios ya expuestos.

En muchos casos los hechos no pueden ser explicados, analizados o evaluados en su verdadera esencia sino a través de su reconstrucción o recreación experimental en condiciones de control. En la búsqueda de la verdad, los criminalistas han de recurrir muy frecuentemente a este principio para poder comprobar la veracidad de las hipótesis planteadas, verificar informaciones aportadas por testigos y principalmente para obtener toda la información posible de las evidencias físicas que requieran un tratamiento especial.

En un caso específico, ante la localización de un cadáver dentro de un vehículo cuyos cauchos delanteros presentaban orificios producidos por proyectiles disparados por arma de fuego, y ante la evidencia que indicaba que esos cauchos habían sido rodados un largo trecho luego de haber sido perforados, se solicitó un análisis exhaustivo de los mismos para determinar qué distancia habían recorrido en esas condiciones. Una vez confirmado por la empresa productora de dichos cauchos que la misma no realiza ni registra este tipo de estudios por cuanto no diseña sus productos para ser rodados en tales circunstancias, hubo entonces que plantearse la reconstrucción de este tipo de situación en similares condiciones a las que existían para el momento del hecho. En esa oportunidad y tomando las precauciones del caso, se procedió a efectuarle disparos a un par de neumáticos con las mismas características, colocados en el vehículo objeto de estudio y mientras éste era desplazado por su ruta original, obteniéndose nuevos elementos comparativos, denominados estándar de comparación, con los cuales, una vez hechas las interpolaciones correspondientes, se logró determinar el lugar exacto donde se iniciaron los hechos, permitiendo la ubicación de testigos y localizando nuevas evidencias físicas de gran valor para el esclarecimiento del caso.

probabilidad4. La probabilidad – podríamos decir, que es el arte de juzgar sobre la mayor o menor admisibilidad de ciertas hipótesis en base a los datos que se tienen. Este principio persigue adaptarse lo más posible a la realidad de cómo fueron los hechos. El experto en criminalística, puede inferir por el número de características observadas durante la comparación de las muestras colectadas la probabilidad de las mismas correspondan entre si. Por ejemplo; dos proyectiles hayan sido disparados por la misma arma al analizar los campos de estrías.

certeza5. Principio de certeza – estudia e identifica cuantitativamente, cualitativamente y comparativa de los agentes o indicios que fueron utilizados en el sitio del suceso para poder adecuarlos a la realidad científica.

Este principio está basado fundamentalmente en que todo cuerpo, cosa o individuo es idéntico sólo a sí mismo y no existe otro que sea estricta y absolutamente idéntico al anterior. En Criminalística se pueden apreciar que entre dos materiales “A” y “B” existen una serie de características que nos permiten afirmar la fuente común de los mismos, sin embargo cada uno de ellos es inevitablemente distinto del otro.
Ciertamente, si analizáramos el contenido de un recipiente desde el punto de vista de sus propiedades físicas y químicas se pudiera afirmar indubitablemente que las gotas que lo componen y que escapan del mismo tienen las mismas características (Color, sabor, densidad, temperatura, etc.); y sin embargo cada gota es distinta de la otra por cuanto son diferentes en tiempo y espacio: “Una salió primero que la otra, lo que la hace más antigua, y además no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo, lo que las hace científicamente, únicas”.

uso6. Principio de Uso – se utilizan agentes mecánicos, físicos, químicos y biológicos para poder descubrir o encontrar las evidencias o rastros del delito.

producion7. Principio de Producción – estudia la morfología (forma) y estructura (composición y características) de las evidencias. Es la naturaleza del agente implicado.

Actuaciones Policiales en los registros personales

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El Cacheo
Actuaciones Policiales en los registros personales

Es de conocimiento público, que ocasionalmente existe un conflicto de intereses entre el derecho que tiene el Estado para perseguir a los responsables de todo delito y falta y los derechos que estos tienen de no verse inquietados en los derechos que nuestra Constitución les otorga. Por ello, en este conflicto de interés es preciso circular con cautela y dentro del respeto de los derechos constitucionales en la obtención de pruebas, a fin de evitar que una ardua y trabajada investigación policial puedan concluir con la absolución del acusado por la vulneración de determinadas reglas de actuación.

Ese conflicto existente lleva a la tensión y se acrecienta en las intervenciones corporales, ya que el objeto de ese acto de investigación no es otro que el propio cuerpo de la persona por lo que entran en juego derechos como “la libertad”, “la intimidad”, “la integridad física”, “el derecho de defensa”, “ el de no declara con la si mismo”. Por ello resulta importante ponderar y buscar un justo equilibrio entre esa necesidad del Estado de intensificar la persecución de los hechos delictivos, y poner en los Cuerpos y fuerzas de Seguridad los medios necesarios para ello, y los propios derechos de la persona que es objeto de ese acto inmediato del agente de la autoridad.

Con esta ponderación se pretende evitar que lo que en principio puede constituir un derecho del Estado se pueda transformar en una actividad excesiva en el celo del profesional que desemboque en una vulnerabilidad de los derechos fundamentales que protege nuestra Constitución.

Los registros personales o “Cacheos” pueden ser de dos formas, ya que se debe distinguir entre:

1.Las investigaciones corporales que serían las que se practican investigando el cuerpo mismo, como ocurre cuando se analizan el contenido del alcohol en sangre o los marcadores de ADN, electrocardiogramas, ecografías vaginales o anales, Rayos X, obtención de orina, pelos, unas, biopsias, etc.

2.Los registros corporales son los que vamos a tratar en el presente artículo por ser los que se practican con mayor asiduidad en la práctica del servicio, las investigaciones corporales las trataremos de analizar en otro trabajo.

¿Qué es el cacheo?

Se considera el cacheo como la actuación policial se limita a la mera detección externa del cuerpo humano de armas, drogas en los bolsillos o en cualquier lugar de la vestimenta, etc., (los exámenes radiológicos, inspecciones vaginales, anales, etc., se excluyen de la actuación del cacheo). Sin embargo la obtención de drogas de la cavidad bucal se trata de una actuación con la finalidad de búsqueda y aprehensión de los efectos de un delito, equivalente a un vulgar cacheo policial que no puede alcanzar la trascendencia de un registro anal o vaginal. La principal función de efectuar un cacheo es la de buscar objetos o armas que puedan ser peligrosos para nuestra integridad física al efectuar el traslado del detenido, hasta dependencias policiales.

No siempre se precisa autorización judicial para la práctica de un simple cacheo o registro corporal que no llegue más allá de la mera localización externa de objetos, tales como armas, drogas, etc. Las doctrinas de “a plena vista” o “motivos fundados” indican cuando debe practicarse un cacheo los cuales pueden estar justificados por indicios o sospechas que se basan en las reglas de experiencia policial que permiten apreciar la relevancia de datos y circunstancias que obedecen en muchos casos a un silogismo que no resulta fácil de expresar, quedando legitimada la actuación en virtud a la doctrinas expresadas.

Al efectuar el cacheo este debe ser:

1.Siempre lo efectuaremos tras el engrilletamiento, en situaciones de riesgo o peligro.
2.Metódico y minucioso.
3. Es conveniente tener un método definido a la hora de efectuar el cacheo con el fin de no dejarnos ninguna zona sin cachear. Tampoco se trata de un método rígido, sino que por el contrario deberemos adaptarlo a las circunstancias que se den en cada caso.
4.Al efectuarlo con una mano aplicaremos un control y con la otra cachearemos.
5.Al realizar el cacheo deslizaremos la palma de la mano, sin efectuar palmoteos.
6.Es conveniente iniciar el cacheo por la zona lumbar, pues es está a la que el detenido puede tener un acceso más directo al estar engrilletado por detrás.
7.A la hora de efectuar el cacheo no hay que tener pudor en tocar ciertas partes del cuerpo, como puede ser la zona genital, de estas circunstancias son de las que se aprovechan los delincuentes para ocultar objetos en estas partes.
8.A la hora de realizar un cacheo es recomendable crear una rutina, empezar por cachear la cabeza y luego ir bajando, esto es un ejemplo para crear una rutina y de esta manera no dejarnos ningún lugar sin mirar.
9.Si encontramos armas en el cacheo las dejaremos fuera del alcance del detenido y de otras personas.
10.Es especialmente importante no dejar el cacheo cuando encontramos un arma, al contrario tenemos que seguir por que existe la posibilidad de que puedan aparecer nuevas armas ocultas.
11.Al realizar el cacheo teneos que tener especial atención ante posibles armas ocultas u otros objetos que pudiesen ser empleados como armas improvisadas.
12.Cuando trabajamos con dos agentes solo uno de ellos efectúa el cacheo, mientras que el otro proporciona cobertura y apoyo.
13.El que efectúa el cacheo informara de cualquier novedad al agente que efectúa la cobertura.

Cacheos y registros superficiales.
Existen diferentes puntos de vista a la hora de determinar la elaboración de un cacheo o registro superficial; atendiendo a la posición inicial del individuo, posiciones de brazos, de piernas, etc. Desde el punto de vista plenamente policial y atendiendo como factor principal a la propia seguridad del Agente, se diferenciará entre “cacheo simple “y“ cacheo potencialmente peligroso“.

Cacheo simple

Es el registro superficial a un individuo que en primera instancia adopta aptitud de colaborador, sigue al pie de la letra todas y cada una de las indicaciones verbales del Agente, y no representa a priori situación de peligro. Aunque se hable de cacheo simple y en principio la situación no suponga peligrosidad inminente, se realizará el procedimiento previo de identificación total del individuo; es decir, comprobación de identidad.

La documentación personal en el caso que la porte, permanecerá siempre en poder del Agente que efectúa el apoyo), y no se devolverá hasta el final de la actuación y que exista la certeza que dicho individuo pueda marcharse del lugar. En cualquier caso, sea cacheo simple o no, las medidas de seguridad se extremarán siempre, por lo que el procedimiento se llevará a cabo en virtud de salvaguardar la integridad física del Agente, así como minimizar la posibilidad de fuga y el evitar sorpresas innecesarias.

Un punto a tener en cuenta es la observación del comportamiento del individuo al que se va a cachear, ya que se puede dar el caso de verse inmerso en cualquier actividad delictiva reciente y no figurar todavía como requisitoria, dando como resultado “limpio”. Este es un asunto que el propio individuo puede desconocer y por tanto se ha de estar preparado ante cualquier reacción imprevista.

Se pedirá en tono enérgico y autoritario (órdenes cortas y precisas) que apoye las manos con las palmas extendidas y brazos estirados sobre la pared, vehículo policial o plano vertical en el que se vaya a realizar el cacheo; a la vez que la situación de las piernas ha de ser todo lo más alejado posible del plano vertical para crear desequilibrio, minimizando la posibilidad de fuga al tener que incorporarse para ello. La separación de las piernas será amplia en su apertura por el mismo motivo. Una vez en posición inicial para el cacheo se pedirá que la cabeza esté en todo momento con la barbilla pegada al pecho.

Antes de comenzar se volverá a remarcar de nuevo que son TODOS los objetos que estamos pidiendo que saque, con la advertencia verbal de no olvidar ninguno. Es conveniente realizar el registro con guantes anticorte, es conveniente es realizarlo con éstos, para evitar posibles cortes con objetos “olvidados”.

Cacheo a individuo potencialmente peligroso

Esta parte el cacheo tiene unas connotaciones que lo diferencian del anterior al estar tratando con un individuo que representa peligro potencial y existe situación de riesgo.

Características esenciales:

1.Se ejercerá en todo momento presión en el codo para crear palanca y sensación de inmovilidad y dolor controlado mientras dura el registro. No se asegura cabeza en este caso.
2.Los objetos serán inspeccionados uno a uno antes de comenzar el cacheo por si pudiese haber indicios de quedar restos o parte de algún objeto incompleto en el interior de sus ropas.
3.Antes de proceder al registro se descalzará previamente para comprobar el interior del calzado y calcetines, evitando con ello bajar nuestro centro de gravedad durante el recorrido del cacheo.
4.El Agente de control minimiza la distancia para actuar en apoyo en caso de necesidad.
5.En el caso que la situación sea extremadamente peligrosa el cacheo se realizará con el individuo tumbado en el suelo boca abajo y con las manos en cruz, teniendo las palmas de las manos hacia arriba y con el dorso apoyado en el suelo. Las piernas igualmente separadas y los pies en posición paralela al suelo, estando el agente de control de frente a la parte de la cabeza del individuo, quién tendrá el rostro

Medidas de seguridad

1.El Agente que realiza el cacheo, comenzará por su derecha si lleva el arma reglamentaria en ese lado, para que la exposición de la misma quede fuera del campo de alcance del individuo y el segundo agente estará en el lado contrario para dar apoyo a su compañero.
2.El Agente de control nunca estará detrás en la misma línea que su compañero, si no que se colocará en el lado opuesto de donde se realiza el cacheo y en diagonal hacia atrás, de tal forma que observe todos y cada uno de los movimientos tanto de su compañero como del individuo a cachear.
3.Adoptará posición de seguridad, estando preparado ante cualquier respuesta sorpresiva. NO establecerá ningún tipo de orden verbal ni indicación alguna al individuo, para no caer en órdenes contradictorias con el agente que cachea.
4.El inicio del cacheo comienza asegurando al individuo creándole mayor inestabilidad y desequilibrio, por lo que con la pierna contraria a la mano que va a palpar, ( en un cacheo no se dan palmadas, si no que se palpa; es decir, se desliza la mano con el fin de encontrar algo, hay ligera presión) se introduce en el hueco de ambas piernas por detrás y en contacto con el tobillo de la pierna del costado que se va a registrar con el objeto de poder proyectar al suelo en caso de incidencia peligrosa.
5.El registro empieza desde arriba y en sentido descendente, desde el inicio de la muñeca (la palma estará extendida sobre el plano vertical para evitar que quede algo en el interior) pasando por el recorrido del brazo, hasta el hombro y cuello.
6.La mano que no palpa asegura la cabeza del individuo desde la nuca, presionando en dirección al suelo con el fin de lograr que la barbilla quede bien pegada al pecho. Se sigue bajando desde el pecho y axila hasta el tronco y tren inferior, todo desde el plano de la mitad que estamos trabajando, hasta llegar al calzado. En los cacheos a individuos peligrosos se verá como es aconsejable el descalzar previamente.
7.Una vez revisada la totalidad de la primera mitad se pasará al otro lado sin perder las medidas de seguridad, ni alejarse, ni separarse, ni darse la vuelta, ni tan siquiera perder el contacto, no otra cosa que no sea el finalizar por completo el cacheo.
8.NO se hará lo mismo en el otro lado (izquierdo. en este caso), ya que la exposición del arma quedaría en el plano paralelo o más cercano al individuo, por lo que se procederá de la siguiente forma:
a.Con la mano que se realizó el cacheo se asegura la cabeza de igual forma, y se utiliza la misma pierna que antes para asegurar la apertura de piernas y poder proyectar en caso de necesidad, con la diferencia que en esta ocasión no se hará por detrás, si no que será lateralmente y por delante. Con ello se consigue que la exposición del arma quede fuera.
b.El registro se hace de igual forma.
c.El Agente de apoyo cambiará su posición al lado contrario y con las mismas funciones. NUNCA estará en la misma trayectoria que su compañero.

CRÍMENES PASIONALES- AMORES QUE MATAN

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CRÍMENES PASIONALES- AMORES QUE MATAN

En la mayoría de casos de uxoricidio (del latín uxor, ‘esposa’ y -cida —del latín caedere, ‘matar’, consiste en el homicidio de la cónyuge por parte del marido o asesinato de la pareja conyugal) cometidos por hombres. Absurdamente los agresores señalan a la mujer como la responsable de su ira. La ultraviolencia que se reconoce en estos casos evidencia, además del odio contra la mujer, la noción del agresor de que la víctima es un vil objeto que “si no es suyo, no será de nadie”. Esta misma idea, bajo diferentes matices, lamentablemente también subyace en varios aspectos de nuestra cultura.

Una de las consecuencias de los celos patológicos es el homicidio o crimen pasional. El homicidio por celos suele darse en sujetos con diferentes patologías, incluida la paranoia. En los casos de homicidio por celos es más frecuente el crimen de la pareja que el del rival. Esto se confirma tanto en las mujeres como en los hombres celosos. No obstante, el crimen de la pareja es mucho menos perpetrado por mujeres en comparación con los hombres.

Por otra parte, las ideas de muerte de la pareja que van acompañadas de suicidio son casi exclusivamente masculinas. Entre los criminales pasionales de sexo masculino, las ideas de suicidio aparecen en un 30% de los casos, a pesar de que sólo el 20% de los que tienen esas ideas se suicida. Las ideas de suicidio que van acompañadas de la muerte del rival, son casi inexistentes. El suicidio se corresponde con un rechazo y con una negación de la realidad.

Las personas que comenten un crimen pasional pueden ser muy diferentes desde el punto de vista psicopatológico. En sentido general, entre los casos de sujetos celosos que asesinan a sus parejas, podemos distinguir tres tipos:

1.En el tipo más frecuente, los hechos suceden conforme a una secuencia que es aproximadamente la siguiente: primero, un conflicto pasado enfrenta al celoso con su pareja. Luego, el conflicto se agudiza y el celoso piensa en la posibilidad de eliminar a su pareja. Posteriormente, el sujeto comete el crimen a raíz de una discusión intensa, que suele ir acompañada de ingesta de alcohol, y que a menudo, ocurre porque al celoso le niegan las relaciones sexuales o porque su pareja hace una observación desdichada, generalmente burlona o grosera. El crimen es un acto impulsivo que ocurre en el marco de un conflicto que se agudiza. El sentimiento de injusticia vivido por el celoso ha jugado, en estos casos un rol antiguo y profundo, e interviene todavía durante los instantes que preceden al acto criminal. La existencia de la pareja se ha convertido en una fuente de irritación intolerable para el victimario. El celo homicida constituye la escenificación de un mito narcisista de omnipotencia. En efecto, el crimen pasional expresa el predominio del principio de placer sobre el de realidad. La muerte de la pareja expresa y satisface el odio y la cólera. Se trata de una descarga, de un acto sádico en el que predominan la afirmación narcisista de sí, así como la negación del otro y de la realidad.

2.En un segundo tipo, el homicidio constituye un acto impulsivo que ocurre después de un conflicto prolongado, aun cuando no hay un plan deliberado. El homicidio se realiza bruscamente, es un estado emocional paroxístico. Constituye un acto automático, inconsciente y amnésico, que libera al celoso de una existencia intolerable. El sujeto mata a su pareja para evitar que esta lo abandone o se vaya a vivir con su rival.

3.En un tercer tipo de crimen pasional, el acto homicida es una reacción de defensa, en la medida en que el celoso cree que su pareja amenaza su vida o su libertad. Él tiene la certeza delirante de que su pareja trata de envenenarlo, lo amenaza o practica la brujería, por ejemplo. Este es el tipo de crimen pasional que puede presentarse entre los pacientes paranoicos.

Cada cierto tiempo, nos enteramos con asombro de que un hombre llega al extremo de matar a su compañera, a sus hijos y finalmente a suicidarse. Podemos hacer un esfuerzo e intentar explicar el crimen de la pareja, considerando los conflictos y los celos provocados o fantaseados. Pero, ¿qué motiva a ese hombre a matar a sus hijos?

Con frecuencia se invoca el machismo como un factor sociocultural determinante. Sin embargo, el machismo por sí solo no permite explicar los crímenes pasionales. Por otra parte, una explicación psiquiátrica no siempre se cree justificada porque el testimonio de las personas próximas no siempre confirma la existencia de una locura manifiesta. Sin embargo, cuando la pasión perturba el equilibrio mental de una persona, se convierte en un estado mórbido que polariza la actividad mental y elimina el juicio del sujeto.

Existen estados pasionales mórbidos que se complican progresivamente y finalmente, provocan crisis trágicas, cuando conllevan una descarga explosiva de la pulsión de la muerte. Un hombre aparentemente normal puede convertirse en el protagonista de una tragedia pasional.

Los individuos con delirios pasionales crónicos de tipo paranoico o con brotes delirantes agudos tienen un control precario de la agresividad. En determinadas circunstancias, caracterizadas por sentimientos de abandono o de rechazo, dejan de operar los mecanismos de defensa que normalmente le permiten al ego manejar la angustia de separación y surge la pulsión de muerte de un modo masivo, provocando la tragedia pasional.

La crisis delirante conlleva la muerte de hijos, cuando, aniquilando la decencia, el asesino anula las tensiones de la vida generadas por la angustia de la separación. Fracasa la unidad con el otro, con esa pareja idealizada como una posesión absoluta y la única alternativa que vislumbra el sujeto para recuperar la añorada paz de la unidad primordial es la aniquilación total. En este sentido, la pulsión de muerte debe ser entendida como el deseo de un no deseo; como un último anhelo de anular las diferencias mediante el exterminio.

Las tragedias pasionales provocadas por la manifestación masiva de la pulsión de muerte tienen su origen último en la incapacidad del sujeto delirante de hacer el duelo de la unión primordial con la madre. El duelo no hecho se desplaza hacia la pareja sexual y ante la imposibilidad de recuperar la unidad soñada, la única “solución” vislumbrada por el individuo es la aniquilación total de sus partes. Sólo así se pretende recuperar ese tiempo primordial en el que se anulan todas las diferencias.

Además de los rasgos patológicos de los uxoricidas, en los llamados crímenes pasionales desafortunadamente también salta a la vista que muchas veces las víctimas han permitido un gradual abuso. No es hora de juzgarlas, aquí el único villano, como en Otelo, es el agresor, pero no obstante debemos señalar que las mujeres que aceptan en silencio el maltrato deben replantearse su esquema de valores, su autoestima, e incluso deben pedir ayuda psicológica para superar la situación.

Ante un primer evidente acto de agresión física e incluso psicológica por parte de una pareja, se tiene en frente un claro perfil de un abusador que tarde o temprano explotará de la peor forma, y por lo tanto debe ser denunciado ante la ley. No se debe aguardar el segundo ataque, a la ingenua espera de que “él va a cambiar”, para poner en marcha los mecanismos legales existentes (los cuales, por cierto, también deben fortalecerse).

Además de estar atentos a tales signos negativos en personas del entorno, de nuestro deber de reinventarnos en las nociones genéricas de respeto, es urgente educar a las nuevas generaciones en valores de igualdad donde las mujeres no son una propiedad.

Bibliografía

LA PARANOIA Y LOS CRÍMENES PASIONALES. Ciencia y Sociedad, Vol. XXXIII, Núm. 2, abril-junio, 2008, pp. 223-236. República Dominicana